LAS GAFAS DE VER

Esta noche he soñado con alguien que llevaba unas gafas de ver con cristales muy gruesos, de esas que apenas se ven los ojos detrás de ellas …

Las personas que nos dedicamos a las terapias o, al crecimiento personal en general, sabemos que las gafas son un símbolo que representa un filtro que nos ponemos cuando no quieres ver lo que tienes delante. Sin embargo, hoy a mi he ha renacido una nueva mirada. Valga la redundancia.

Nos vemos, a nosotras mismas con una mirada que es heredada, no tenemos ni idea de cuánta programación acarreamos por nuestras abuelas, madres, familia entera, generación, género, escuela, religión, nacionalidad, sociedad, profesión, parejas, películas, cuentos, novelas, ….

Tanto que la elección de una pareja se puede ver afectada por ella; ¿estás eligiendo tú a tu pareja?, ¿o la está eligiendo por ti tu madre? ¿tu abuela? ¿un familiar que ni siquiera conoces? ¿alguien de quien quizás ni recuerdas su nombre? ….

El otro día bromeaba con unas amigas, que una en concreto que no encontraba pareja: -‘te gustan los hombres rubios con ojos azules tipo güiri y no lo encuentras porque tu abuela o bisabuela se enamoró de un soldado americano que llegó a su pueblo la conquistó y se marchó, ella se murió añorándolo y tú has heredado el mismo patrón!`’.

Y ella me contestó sin pensarlo: -‘Total!’

Y luego nos reímos claro …

¿Te resuena?

Ahora voy a girar un poco más la tuerca …

¿Y si, no solo es la pareja sino tú misma hacia ti misma?

Pongamos el mismo ejemplo, tu abuela o bisabuela, o alguien a quien hayas escuchado en un momento que ni recuerdas admiró a alguien rubi@ con ojos claros (me lo invento), ¿inconscientemente podrías no aprobarte a ti misma porque eres morena de ojos oscuros?

Y por mucha dieta que hagas, por mucho que te pintes lo ojos, por muchos que te hagas mechas, por mucho que estudies un doctorado, por mucho que te hinches las tetas, por mucho que corras al amanecer, por mucho que seas la primera en entrar al trabajo …. por mucho lo que sea … ¿no alcances a aprobarte tal y como eres?

Piénsalo, trasládalo a otra secuencia, a otro aspecto … Mira a ver. Sostén la sensación. Siéntelo.

Tu cuerpo te dice qué hay en tu subconsciente. Y si se ha movido algo es el momento de hablar con el. Es el momento de tener esa conversación interna, o la primera de miles de conversaciones internas donde puedas comenzar a cuestionar estas programaciones, estos valores hacia ti misma y buscar un momento de encuentro donde te digas que eres valiosa solo por ser.

Al principio te va a costar, vas a inventarte miles de excusas para no hacerlo. Sin embargo, ese es el lugar donde te puedes desprogramar. Y con mucho amor y con mucho cariño, mírate a los ojos y comienza a quitar esas gafas, no sólo de no ver lo que tienes delante, que así es, no estás viendo de hecho,

porque sin saber, sin conocer estás mirando con una mirada, con un filtro, que no te corresponde ni nunca te ha correspondido.

Es hora.

Hazlo ya.

Por ti y por todas las generaciones venideras.

Quítate las gafas de ver.

Eres infinitamente más preciosa y más maravillosa que lo que te hacen ver esos esos cristales ahí fuera.

Gracias.

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