Anoche tuve dos sueños,
en uno viajaba y al coger el avión me daba cuenta de que me habían robado la cartera y el móvil.
Unas amigas trataban de ayudarme y solucionar el problema para cancelar lo que hubiera que cancelar y poder seguir viajando.
En el otro sueño, una mujer y un hombre luchaban encarecidamente con sendas espadas a cada cual más perfecto espadachín. ¡Eran buenísim@s l@s dos! Las fuerzas estaban equilibradas y no se sabía quien iba a ganar o perder porque amb@s se defendían con uñas y dientes, ambos retrocedían y avanzaban a la par.
La fuerza masculina se estaba viendo seducida por la femenina, y la femenina no perdía ni un ápice su momento, su oportunidad. En ambas PURA PRESENCIA sin igual.
LA DISOLUCIÓN – LO ABISMAL
Me encanta la manera que tiene lo onírico de mostrar como el subconsciente funciona para que tú puedas ver las pistas del camino …
Anoche justo antes de irme a dormir un pensamiento cruza mi cabeza y ¿si te quedas sin trabajo?
Este temor lo tengo desde pequeña, porque fui criada en un entorno donde el trabajo era lo más importante para viajar en esta vida, es el «móvil y la cartera» …
Sin embargo, llevo ya muchas horas a cuestas de reprogramación para sanar este patrón instalado tan a fuego en lo más profundo de mi psique.
Qué maravilla cuando algo dentro de mi le dice a ese temor: -¿Perdona?¿ y todo el trabajo, práctica, estudios, formación habilidades, recursos que te has ido adquiriendo a lo largo de tu vida? … «las amigas ayudando para poder continuar el viaje».
¿Sí?
Pero es verdad que no todo es tan bonito:
Ahí está el nuevo patrón «luchando» con el antiguo …
Ambos son perfectos esgrimas, uno porque lleva la tira de años, siglos, probablemente vidas, instalado en mis genes …
Otro porque lleva ya también muchos años tratando de abrirse paso … Y no pierde «ni un ápice su momento, su oportunidad» para renovar esta programación y poder vivir en LIBERTAD.
La disolución significa vivir este momento, ver como se disuelve lo viejo mientras lo nuevo se abre paso … Presenciar lo que está sucediendo, es inevitable el cambio.
Lo abismal es entrar en lo PROFUNDO. El agua que muestra la verdad y atravesarlo manteniendo la presencia. Aprender a permanecer en él sin perder el centro.
«¿Y si pierdo mis recursos y no puedo continuar?»
La conversación interna antes de dormir:
«No. Tengo recursos. Tengo experiencia. Soy capaz.»
¿Puedo permanecer conmigo cuando aparece aquello que antes me hacía sentir insegura?
Y hoy parece que la respuesta está empezando a ser:
sí.
No porque ya no aparezca el miedo.
No porque haya vencido definitivamente al patrón antiguo.
Sino porque hay algo nuevo que puede permanecer conmigo cuando aparece.
Y eso es exactamente lo que mis mujeres me dicen desde lo profundo:
No te vayas.
No te vayas de ti cuando aparezca el miedo.
No te vayas de tu cuerpo.
No te vayas a la anticipación.
No te vayas a «no hay posibilidades».
Quédate.
Y eso, para mí, es la parte más hermosa.
En la pelvis, en la profundidad de una cueva, donde residen tus aguas ….
Disuelve.
Permanece en lo profundo.
Primero se afloja lo que estaba aglutinado alrededor del miedo. Después se aprende a atravesar lo profundo sin abandonar el propio centro.
Y eso está ocurriendo, al menos hoy, de una manera que no se ha tenido que forzar.
Ha aparecido solo.
Infinitamente agradecida.
G R A C I A S
Sigue meditando,
sigue yendo a tu propia profundidad.
Permanece.


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