Anoche tuve un sueño donde decidía tirar un frigorífico viejo y cuando estaba en la labor, justo me llama alguien por teléfono que parece que a lo mejor quiere mi frigorífico antiguo.
Qué simbólico, ¿verdad?
Un frigorífico representa un lugar donde se conserva algo: alimentos, reservas, cosas que queremos mantener disponibles. Y es un objeto que pertenece mucho al ámbito de nutrirnos y sostenernos.
¡Qué manera tan bonita tiene el subconsciente una vez más de hablarnos!
Adiós viejas creencias, hábitos antiguos, patrones ya obsoletos …
Lo estás haciendo muy bien cariño.
Te voy a compartir, un manifiesto que me llegó ayer:
A ver si resuena también contigo
ELEGIRTE CADA DÍA
Me amo sin peros, sin dudas, sin condiciones.
No necesito esperar a estar list@ porque jamás llegaré a estarlo.
No debo esperar a ser mejor porque ya soy suficiente.
No hay nada roto en mí que no pueda sanar Dios, no hay nada perdido que no pueda encontrar en Él.
Me prometo paciencia, sobre todo cuando falle.
Me prometo amor cuando dude, me prometo respeto cuando me hable. Porque aquí estoy, con todo y mis dudas, con todo lo que soy y lo que aún no entiendo en mí, pero aun así me elijo, me juro no abandonarme cuando el mundo me dé la espalda. Me juro no traicionarme por encajar. Me juro no dejarme para después. Porque no necesito encajar en donde no soy feliz.
Me abrazo y cada día voy a recordar que soy dign@, que soy valios@ y que nunca más me voy a volver a dejar en el olvido.
Porque me amo, me elijo todos los días a partir de ahora.
Y lo estás haciendo muy bien, AMOR.
Gracias.
Repite conmigo.

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