Muchas experiencias en el día a día,
muchos sueños por la noche y en la mañana la calma.
Adoro pasear por la orilla del mar temprano en la mañana,
con el sol también recién despierto y el agua tranquila, relajada, transparente, clara.
¡Qué paz!
Todas esas experiencias, todos esos sueños se destilan para que quede la esencia.
En la profundidad, en el fondo de la tierra a veces hay luz,
a veces hay oscuridad,
que en cualquier caso limpia el alma.
Si permaneces en el interior el tiempo suficiente comienzas a notarlo.
De repente te da alas
y te sientes libre, inmensa, eterna.
Escuchas el sonido de los pájaros
y te das cuenta de que estás dentro y estás fuera.
El cuerpo se da la vuelta como un calcetín
y lo que hay dentro se muestra afuera.
Los pájaros están en calma, felices y contentos.
Tienen sustento.
Nosotr@s también.
Envío reiki desde dentro a todo lo que hay fuera y lo de fuera me responde dándome más luz hacia adentro.
Se queda la esencia.
Mi cuerpo está destilado.
Lo siento.
Gracias.

Anoche tuve muchos sueños, y me desperté a las 4.30 de la mañana, de manera que pude verlos, anotarlos y seguir durmiendo.
Lo primero que aparece es una especie de película-resumen de mi vida: experiencias comprimidas, lo bueno y lo chungo, todo visto desde cierta distancia. Y hay algo importante que lo veo como: lo chungo aparece como un ingrediente que intensifica, pero después se va. No parece que el sufrimiento sea el protagonista, sino un componente de la experiencia que finalmente deja de estar.
Y después viene la imagen central:
«Me quedaba con el mejor. Se destilaba mi cuerpo y me quedaba con el mejor.»
La destilación consiste precisamente en separar, concentrar y conservar la esencia. El sueño podría estar representando que todo lo vivido —también lo difícil— está siendo procesado para que finalmente permanezca lo esencial, lo valioso, lo que sí quiero llevar conmigo.
Puedo quedarme con la esencia de lo aprendido.
También vi una imagen dando forma visible a todo ese recorrido, convirtiendo experiencias internas en imágenes que pueden ser compartidas o comprendidas por otr@s.
Me gusta especialmente que no sueño con eliminar lo malo. Sueño con destilarlo.
Como si dijera:
«Todo esto ha sido mío. Todo esto me ha formado. Pero ahora me quedo con lo mejor.»
Puedo quedarme con la esencia de lo aprendido.
A ti:
Sí, sigue avanzando, pero no cargues con toda la historia. Lleva contigo solamente lo esencial.
Hoy no parece un día para añadir cosas, buscar respuestas fuera o tomar grandes decisiones.
Parece un día para seguir destilando.
Besos!
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